Ideado y creado por Sandra Romero



Descubriendo palabras

Category : Cuentos, amor y otros monstruos Mar 16th, 2019
Descubriendo palabras

Hay palabras en las que merece la pena pararse a pensar. Una de mis prácticas favoritas es anotar palabras que…

A tiempo

Category : Cuentos, amor y otros monstruos Mar 7th, 2019

Llega un momento en el que te das cuenta de que los meses son simplemente un conjunto de letras combinadas entre sí y no una cuestión de tiempo. Vemos matemáticas en los años, cuando hay veranos que perduran en octubre.

Lo descubrí al terminar aquel invierno eterno, que parecía no acabar, cuando, al hacer cuentas y jugar a las sumas y las restas, 2014 –sin duda- me debía días.

Andamos por las semanas contando los días que nos quedan para que lleguen los fines de semana y, cuando llegan, contando las horas que nos quedan para enfrentarnos de nuevo al lunes, sin  darnos cuenta de que los días son esbozos de lo que ya no volverá a ser en nuestras vidas, sin permitirnos el derecho de simplemente disfrutar.

Vivimos con miedo a decir la palabra incorrecta o a elegir el emoticono inadecuado. Tememos decir “te quiero” a alguien que acaba de aparecer en nuestras vidas cuando hay personas que aparecen y son capaces de hacer magia sólo con una mirada, aunque ese amor dure sólo eso: un pestañeo, un segundo, nada.

Nos da pánico el rechazo hasta tal punto que nos perdemos la oportunidad de intentarlo sin darnos cuenta de que cada vez que probamos algo nuevo, cada vez que alguien se cruza en nuestras vidas, aprendemos algo más, nos deja su huella, crecemos.

Vivimos en el otoño de lo sensato, donde cada hoja que se cae es una oportunidad que perdimos. Nos da miedo improvisar, decir que sí a oportunidades nuevas, probar el sabor de labios desconocidos. Y nos olvidamos a diario de que la vida es un árbol de hoja caduca.

Nos preocupan las raíces, lo que espera la otra persona, lo que es o no es. Y así, avanzamos sin ser conscientes de quién aparece a nuestro alrededor. Dejamos de conocer a otro. Simplemente nos lo perdemos.

Queremos entender las cosas antes de que sucedan. Nos da miedo la gente que no tiene problema en decir “me gustas” a la primera de cambio. Tomamos por loco a quien quiere apostar por nosotros sin apenas conocernos.

Y al final, vamos dejando atrás un manto de hojas secas que nos recuerdan aquello que pudo ser y que no nos permitimos que fuera. Nos quedamos con las ganas de probar aquel sabor y sin el encanto de ese momento. A veces, ni siquiera somos conscientes de que pudimos intentarlo.

Se trata del tú

Category : Cuentos, amor y otros monstruos Mar 7th, 2019

No son los días. Lo importante eres tú. Se trata de ti, de conocerte a ti mismo y de reconocer quién eres, cuáles son tus necesidades y dónde están tus carencias, de comprender hacia dónde vas y a qué lugar te lleva lo que estás haciendo.

Se trata de mirar de frente a la vida, de gritar al mundo: éste soy yo, aquí estoy y es aquí donde me quedo.

Es cuestión de apreciar cada momento y de extraer el sabor a cada minuto, quizás de escupir aquel gusto insípido o vomitar lo que te resulte amargo.

Y también se trata de poder apartarse y de dejar ir. Sólo así serás capaz de llegar, de llenarte de vida y de poder, querer y saber elegir.

No te quedes con lo simple aún, cuando para alcanzar lo que está por llegar, toque subir una nueva montaña. Quédate contigo. No te alejes de quien eres.

Llénate de colores.  Los necesitarás para pintar tu mejor cuadro, aquél que sólo hable de ti y que cuente tu verdadera historia, la que sólo tú eres capaz de escribir.

Sé libre. No dejes que te aten las cuerdas, que pesen los recuerdos, que tire de ti lo que ya no es.

Haz de cada duda y de toda pregunta un instante excepcional. Busca la magia. Sé capaz de deletrear una a una las historias que formarán parte de tu cuento de hadas. Sácale la lengua al ogro e ignora al villano de la película.

Convierte cada piedra en un grano de arena que se quede perdido en el camino. Sé fiel a ti mismo. No te alejes del TÚ. Permanece. No busques en los demás lo que realmente sólo tú tienes. Y cuando caigas, porque caerás una y otra vez, plántate cara para levantarte.

(Escrito aquella mañana, al sol, sintiéndome perdida cuando resultó que nunca me he encontrado tanto a mí misma como entonces)

¿Cómo nacen las ideas?

Category : Creatividad, Ideas Feb 9th, 2019

Si en algún momento te has hecho esta pregunta, te doy la bienvenida a este nuevo espacio. No es que vaya  a resolver tu duda, pero me plantearé  muchas otras. Y en esta búsqueda de respuestas quizás encontremos un punto en común.

Una idea es el resultado de un proceso mágico y, como todo proceso, lleva implícito la prueba y el error. No te conformes con la primera idea: guárdala en un cajón y cierra con llave por si tienes que volver a por ella. Sigue buscando. Que no te dé miedo dar la vuelta a las cosas. Retuerce tu idea, tírala a la basura si la consideras totalmente mediocre o escúlpela si ves en ella posibilidades.

No te dejes vencer si la idea no aparece. A veces sólo llegarán avisos: pequeñas luces que se difuminan en tu cabeza y que no te dejan ver bien. Repito: no te dejes vencer. Cierra los ojos. Cambia de rumbo. Desaparece si puedes. Tira del cable y desconecta. Todo es parte del proceso. A veces tendrás que volver hacia atrás para adivinar cuáles son tus siguientes pasos.

No tengo la certeza de dónde nacen la ideas, pero tengo en la cabeza un pequeño laboratorio donde hacer experimentos con todas las mías y compartirlas contigo.

Para comenzar esta aventura voy a intentar, no resolver la duda con la que abríamos esta  entrada, pero sí dar la primera pauta para encontrar la solución. Toma nota: para que una idea nazca, será imprescindible llevar puestos los calcetines.

Esperas y Desesperos

Category : Cuentos, amor y otros monstruos Jul 9th, 2017

A diario se nos olvida que no estamos aquí como operarios. Estamos aquí para VIVIR. Hacemos que los días se pasen dejándonos guiar por lo que tenemos asumido que va a pasar. No nos permitimos lo inesperado y nos convertimos en marionetas de la planificación.

Nos gusta tener todo controlado y, ¡cuidado si se nos eriza la piel en el momento menos esperado! Confundimos la sorpresa con lo “no apropiado”.

Somos unos inconscientes, programados, autómatas, incapaces de entender que una cosa es lo que esperamos que vaya a ser nuestra vida porque así lo tenemos instalado de serie y otra cosa es lo que los días, realmente, tienen preparado.

Decimos querer vivir el momento cuando, en realidad, a diario, nos olvidamos precisamente de eso; de vivir.

No estamos aquí para hacer un croquis de nuestra vida. Estamos aquí para dejarnos sorprender, para disfrutar de la magia y valorar aquello que se nos escapa de las manos y que da lugar a un enorme ¡wow!

No se trata de tener un registro de ecuaciones perfectas. No somos matemáticos. Se trata de valorar lo no establecido, aquello que no tiene sentido y que, sin embargo, es. Nos motiva saltarnos la normas pero nos aferramos a las nuestras.

Calculamos tanto cada segundo y queremos tener un registro tan claro de cada momento que simplemente nos permitimos el lujo de dejarlos pasar de largo.

Mi política de privacidad

Category : Cuentos, amor y otros monstruos Abr 21st, 2016

Mi política de privacidad es esa que me impide no decirte que es mejor perdernos en el recuerdo de nuestros cuerpos encontrándose que ahogarnos en las ganas de no habernos encontrado.

Mi política de privacidad no entiende más derecho de admisión que el de reconocer que me pierde el camino hacia tus labios. politica-privacidad-cuento-por-casualidad

No entiendo más aviso legal que tú, desafiante, indicando peligro. Peligro de perdernos entre nuestros cuerpos, de arañarnos las ganas, de encogernos entre nuestros brazos.

Mi política de privacidad no entiende de condiciones al uso, sólo habla de volver a mirarnos, de llenarnos de risas, de sentirte tan cerca que sólo el calor consiga arrastrarnos.

Mi política de privacidad no habla de ti. Ni siquiera lo hace de mí. Mi política de privacidad no entiende de reglas, no marca un número de puntos, sólo juega con la idea de quedarnos juntos, improvisando.